Ralph McQuarrie

12 marzo 2012

En el verano de 1973, un joven George Lucas tenía escrito en 14 páginas una increíble historia de una batalla de aire épico entre una alianza rebelde heroica –con la ayuda de caballeros jedi– y un malvado Imperio Galáctico.

Le había puesto “Star Wars” y hasta ese entonces era algo completamente nuevo, que iba más allá de un género como la ciencia-ficción, muy popular en ese entonces pero también de muy baja calidad.

Presentó su historia al estudio Universal, con el que había trabajado en “American Graffiti”, pero le dieron un portazo en la cara. Fue a United Artists y la respuesta fue la misma: “No nos interesa”.

Lucas no entendía. Él creía que su historia, que se había basado en cómics como Flash Gordon y Buck Rogers, era la mejor pero no lograba que su mensaje llegara de la manera correcta.

Fue entonces que un amigo suyo le recomendó que buscara al ilustrador Ralph McQuarrie para que plasmara en unas maquetas la esencia de su historia. Lucas así lo hizo y pasó varias horas conversando con McQuarrie sobre sus ideas de cómo imaginaba el mundo de “La Guerra de las Galaxias”, cuáles habían sido sus influencias y, en especial, qué mensaje quería dar en la pantalla grande. Al final de cuentas, la imagen vale más que mil palabras en el cine.

McQuarrie quedó maravillado por la imaginación del joven director y se dijo a sí mismo que sería testigo de “algo único en Hollywood”, por lo decidió ayudarlo.

Fascinado por el espacio

El aire y el espacio no eran desconocidos para él. Tras graduarse en ilustración en el Art Center School de Los Ángeles, McQuarrie ingresó a la compañía aeronáutica Boeing para diseñar los nuevos modelos de los aviones.

En los años 60 realizó animaciones para la Agencia Espacial estadounidense (NASA) y para la cadena CBS, que retrasmitió las misiones Apolo. “Estaba fascinado por el espacio y, aunque sabía que no podía viajar en aquellos cohetes, quería dibujarlo todo”, dijo una vez.

Con solo papel y lápiz, McQuarrie hizo unos bosquejos tan impresionantes en detalles que Lucas no dudó en utilizarlos para su presentación ante los directivos de FOX. Ellos quedaron encantados y dieron el visto bueno para lo que se convertiría más tarde en la saga más rentable en la historia del cine.

“Cuando supe que lo aprobaron me alegré, pero también me dio pánico por todo el trabajo que se venía encima”, señaló en una entrevista a inicios de los ochenta.

Lucas nombró a McQuarrie director artístico de la saga con la responsabilidad de crear un universo completamente nuevo –naves, personajes, paisajes, todo–.

“Su genial contribución, en forma de una serie sin igual de dibujos, impulsó e inspiró a todo el equipo de la trilogía original”, apuntó Lucas. “Cuando las palabras no se ajustaban a mis ideas, siempre podía señalar una de las fabulosas ilustraciones de Ralph y decir: ‘háganlo así’”, agregó.

Fue responsabilidad de McQuarrie darle a la saga ciertas características que hoy son clásicas como, por ejemplo, que los villanos del Imperio tuvieran un aspecto fascista y que los caballeros jedis tuvieran influencias del Extremo Oriente, al estilo de guerreros samuráis. Nótese que Yoda, el maestro jedi, posee rasgos característicos de un sabio taoísta.

El ilustrador también puso varios elementos visuales que provienen de los años 20 y 30 del siglo XX, cuando reinaba la ciencia-ficción más pull y el art déco era la última moda. Por ejemplo, C3PO fue inspirado por el robot de aspecto femenino de “Metrópolis”, el clásico mudo que Fritz Lang dirigió en 1926.

Pero el personaje más famoso que creó McQuarrie fue el temible Darth Vader. Lucas asegura que dio indicaciones a su ilustrador para que el personaje se inspire en dos conocidos villanos de los cómics: Doctor Doom (Los Cuatro Fantásticos) –al que le debe la capa–, y Darkseid, el Padre Oscuro de los Nuevos Dioses.

McQuarrie añadió al conjunto una especie de mascarilla de respiración, ya que, después de todo, el señor de las tinieblas vivía en el espacio. La máscara y el casco evocaban, además, la armadura del periodo feudal japonés: el kabuto.

Este gran maestro de la ilustración murió la semana pasada a sus 82 años. La noticia conmovió a todo Hollywood pero en especial a Lucas, quien siempre valoró el enorme aporte de McQuarrie al éxito de “Star Wars”.

“No hay duda de que dentro de varios siglos surgirán increíbles naves espaciales y en algún lugar, alguien dirá… eso parece algo que Ralph McQuarrie dibujó”, dijo el director, quien no sería tan grande sino fuera por ese loco ilustrador amante del espacio.

Artículo de: mundomula.lamula.pe

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