El teléfono de Darth Vader

11 junio 2010

El móvil del futuro se parecerá muy poco al dispositivo que hoy llevamos en el bolsillo. Posiblemente ni siquiera tengamos que cargar con él, sino que lo llevaremos puesto como un brazalete o unas gafas. No hará falta conectarlo a la corriente, ya que captará la energía de las redes Wi-Fi. Tampoco será necesario que lo toquemos para marcar un número. Bastará con que le hablemos o movamos la mirada por menús que flotan en el aire ante nuestros ojos. El móvil del futuro nos permitirá ver a personas que tenemos lejos 'sentadas' en el salón de casa, y detectará nuestro estado de ánimo. Gracias a él, podremos caminar por la ciudad viendo en cada momento los mensajes y dónde está ese restaurante o tienda que buscamos. Y con sólo llevarlo encima, nos saludarán por nuestro nombre al entrar en el establecimiento.

¿A que suena a películas como 'Minority Report'? Pues esta ciencia ficción no anda muy lejos de hacerse realidad. Muchas de estas tecnologías ya están en fase de investigación y llegarán al mercado en un plazo de uno a diez años. Este 'mañana tecnológico' ha estado muy presente en la Tampere Innovation Experience, una jornada organizada por Nokia en Tampere, Finlandia, que ha reunido a científicos e investigadores de tecnología móvil de varias universidades del mundo. Ellos son los responsables de que prototipos como el Nokia Morph puedan llegar al mercado en un futuro mucho más próximo de lo que parece.

Realidad aumentada
La realidad aumentada es uno de los principales campos de investigación de la telefonía móvil. ¿En qué consiste? En que el celular nos permita añadir información útil a lo que vemos en cada momento, convirtiendo nuestra percepción del mundo en algo muy parecido a la pantalla de un videojuego. A día de hoy ya existen algunas aplicaciones de realidad aumentada que funcionan a través de la cámara del móvil. Basta mirar a través del teléfono para ver, por ejemplo, si tenemos algún amigo cerca, ya que aparecen destacados con un icono flotante. Esta tecnología también nos permite orientarnos mirando la ruta del navegador GPS sobre el mismo suelo, o descubrir qué pisos están en venta en una calle, simplemente observando las fachadas de los edificios a través de la pantalla.

El siguiente paso de la realidad aumentada consiste en poder prescindir del móvil: ya se está probando con gafas similares a las de sol pero transparentes. Una vez puestas, los menús del teléfono, las llamadas, los mensajes entrantes y la información aparecerán flotando en el aire ante nuestros ojos. Ni siquiera hará falta mover las manos o pulsar un botón. Las gafas seguirán nuestra mirada y bastará con parpadear para seleccionar una opción del menú. Según los investigadores de Nokia, ya sólo falta miniaturizar cada uno de los componentes de las gafas para que resulten bonitas y cómodas de llevar. Este proceso estará listo en dos o tres años.

Fantasmas en el aire
Pensamos que la escena de 'Star Wars: El Imperio Contraataca' en la que el emperador y Darth Vader se comunican mediante una imagen holográfica a tamaño está a años luz del 2010. Sin embargo, queda un suspiro para que sea posible. Los dispositivos de realidad aumentada, combinados con el uso de avatares (representaciones digitales de personas) nos van a permitir hablar en unos años con imágenes tridimensionales de nuestros seres queridos, sentados ante nuestros ojos aunque estén a kilómetros de distancia.

También se acerca a la telefonía móvil la domótica o ciencia que estudia los sistemas para automatizar una vivienda, una tienda o una oficina. En Tampere ultiman los detalles de un sistema de posicionamiento GPS que funciona, con una precisión de unos pocos centímetros, en el interior de edificios. Esta tecnología permitirá, de nuevo como en 'Minority Report', que las tiendas personalicen la publicidad de acuerdo a los gustos de cada cliente. En los hogares, el móvil será la herramienta para controlar la música, las luces, los electrodomésticos o el sistema de seguridad. Todo ello ya es posible, aunque su precio es muy elevado.

Y para que la duración de las baterías no sea un problema, los fabricantes de teléfonos ya han encontrado la forma de que los móviles se carguen tomando la energía que necesitan de las redes Wi-Fi que flotan, invisibles, a nuestro alrededor. El invento está en fase de optimización y es sólo cuestión de tiempo que los teléfonos se alimenten del aire.

Artículo de: eldiariomontanes.es

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